CIRCUITO AERÓBICO

Para poder conocer el significado del término aeróbico, lo primero es descubrir su origen etimológico “organismo que necesita de oxígeno para poder vivir”.

Los ejercicios aeróbicos, por otro lado, son aquellas actividades físicas que apuntan a quemar grasa haciendo uso de una elevada cantidad de oxígeno. El uso del oxígeno además ayuda a mejorar la capacidad pulmonar y aporta beneficios al sistema cardiovascular.

Estos ejercicios, que permiten mejorar la resistencia de la persona, son poco intensos pero se desarrollan en periodos extensos, a diferencia de los ejercicios anaeróbicos (más intensos y breves).

Además de las ya indicadas, existen otros numerosos beneficios que trae consigo la práctica de ejercicios aeróbicos, tales como estos:

  • Ayuda a reducir los niveles de glucemia en las personas diabéticas.
  • Permiten mejorar notablemente en resistencia.
  • Se convierten en una estupenda alternativa para poder adelgazar.
  • No aumentan la masa muscular pero mejora la capacidad pulmonar.
  • Mejoran la circulación sanguínea.
  • Consiguen desde mejorar la calidad del sueño a aumentar la autoestima o subir el estado de ánimo.
  • Fortalecen los huesos.
  • Reducen las posibilidades de sufrir algún tipo de fractura ósea.

 

Antes de hacer ejercicios aeróbicos, también es importante realizar un calentamiento previo para minimizar la posibilidad de sufrir una lesión muscular. Al finalizar la actividad, se recomienda estirar los músculos. Otro aspecto a considerar es la necesidad de hidratación, tanto después de los ejercicios aeróbicos como mientras se llevan a cabo.

Para qué sirven

Los ejercicios aeróbicos sirven para poder proporcionarle al cuerpo una mayor resistencia, mejorar cardiovascularmente y aumentan los niveles de colesterol bueno en la sangre. Además, son ejercicios que ayudan al fortalecimiento de la espina dorsal, a mantener un peso adecuado y a proporcionarle al individuo un sentimiento de bienestar general.