ENTRENAMIENTO FUNCIONAL

El entrenamiento funcional utiliza ejercicios aplicables a situaciones de la vida cotidiana.

¿Qué es el entrenamiento funcional?

El entrenamiento funcional es aquel que se realiza con un objetivo concreto y no simplemente para fortalecer los músculos. En este caso es el de la realización de ejercicios reales y aplicables a diferentes situaciones de la vida cotidiana, a un nivel personal pero también deportivo. Se trata de integrar diferentes aspectos del movimiento humano y se basa en el desarrollo de la fuerza funcional de grupos importantes de músculos.

Características del entrenamiento funcional:


Objetivo


El entrenamiento funcional mejora la capacidad muscular y previene lesiones. Los objetivos del entrenamiento funcional son diversos e incluyen el desarrollo de diversos grupos musculares involucrados en varias disciplinas deportivas, la preparación para el correcto desarrollo de nuestras actividades laborales, mejorar la capacidad física y muscular para la vida cotidiana o la prevención de lesiones.

Superficies inestables


Las superficies inestables se utilizan en un gran número de ejercicios en el entrenamiento funcional puesto que potencian la actividad propioceptiva gracias a la inestabilidad postural que implican. Está especialmente diseñado para trabajar la zona media del cuerpo, la encargada de la estabilización del cuerpo. Se pueden incluir en este entrenamiento la fitball, el bosu o disco dinamizadores.

Músculos centrales


El entrenamiento funcional trabaja músculos como los flexores de cadera, entre otros. El entrenamiento funcional pone especial empeño en el desarrollo de los músculos encargados del equilibrio y estabilización de nuestro cuerpo que se conocen como músculos centrales o músculos core, del inglés. Algunos de los músculos incluidos en este grupo y que se trabajan especialmente son el recto abdominal, los abdominales oblicuos, los glúteos, los abductores, los músculos espinales, flexores de cadera y el erector de la columna.

Musculatura tónica


La musculatura tónica es la que se encarga de la posición y fijación de nuestro cuerpo, a diferencia de la musculatura fásica que es la que genera el movimiento de los músculos. En el entrenamiento funcional se potencia la musculatura tónica ya que si no existe una fijación y posición muscular correcta, no se realizará una buena transmisión de fuerzas y la musculatura fásica tampoco funcionaría correctamente.

Coordinación


La coordinación de nuestro cuerpo es un elemento básico puesto que es la encargada de sincronizar las fuerzas internas y externas y es la encargada de buscar una respuesta ante una situación motora determinada.

Capacidades motrices


Con el entrenamiento funcional se trabajan especialmente la fuerza y flexibilidad de las capacidades físicas, y el equilibrio y buenas posturas de las habilidades motrices.

Articulaciones


El entrenamiento funcional permite hacer movimientos en tres dimensiones. Los ejercicios que se realizan en el entrenamiento funcional se hacen en más de un plano, son movimientos en tres dimensiones. Esto potencia las articulaciones que son capaces de alcanzar su máximo rango de movimiento y trabajar en todos los ejes disponibles. Cuando se trabaja con máquinas de gimnasio solo se realizan movimientos en una dirección por lo que este aspecto queda mucho más limitado.

Variedad


La gran variedad de ejercicios y complementos a utilizar durante el entrenamiento funcional lo hacen especialmente atractivo para aquellas personas que se han cansado de un entrenamiento habitual. Además de las superficies inestables que ya hemos mencionado se pueden usar otros instrumentos como KettleBells o el entrenamiento en suspensión.